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Categoría: Trucos

¿Es posible pasarse Minecraft? La respuesta es sí. Con matices. A nosotros nos ha ocurrido por accidente, pero la experiencia ha sido bastante enriquecedora y, ahora, nos vemos en la obligación de compartirla con vosotros.

Todo empezó con un buen propósito. La intención inicial de este post no era otra que la de dar algunos datos sobre Enderman, el misterioso personaje que en Minecraft trata de emular al famoso Slenderman. De hecho, además de la facultad de teletransportarse y darte sustos bastante majos, son más grandes que cualquier otro personaje, midiendo tres bloques de altura en lugar de sólo dos, lo que les convierte en seres bastante interesantes.

Sin embargo, el descenso a su particular infierno (no confundir con el infierno de Minecraft), nos llevó a toparnos con un dragón. Sí, como lo lees. Hay tantos comentarios por la red que llegan a afirmar que la existencia de estos animales en el juego es un bulo. Sin embargo, después de la cruenta batalla que hemos librado contra él, damos fe de que no es así.
¿Quieres saber cómo llegar al final de Minecraft?

Viajando al mundo de Enderman

Lo primero que tendrás que hacer para pasarte Minecraft es alcanzar la dimensión paralela en la que habita Enderman. Para ello, inicia tu partida en modo creativo. Si, por el contrario, ya estás jugando en modo aventura, intenta conseguir un “ojo de Enderman”. Para ello tendrás que matar a una de estas criaturas nocturnas.

Pasarse Minecraft 1

Dando por supuesto que te encuentras en modo creativo, busca este objeto en tu inventario y alza el vuelo. Tendrás que lanzar el ojo al aire y seguir la dirección en la que caiga. El viaje puede ser largo, por lo que prepárate para un buen periplo aéreo, eso sí, sin dejar de lanzar ráfagas de ojos cada poco tiempo para asegurarte de que te encuentras en la dirección correcta.

Pasarse Minecraft 2

Cuando estos elementos caigan en algún punto del mapa, aterriza sobre él y comienza a cavar. Deberás llegar a unos bloques de piedra con la forma de ladrillos como los que ves en la imagen. Será la entrada a la mazmorra de Ender. Despeja tu camino y encuentra las escaleras de acceso.

Pasarse Minecraft 3

Lo que se esconde aquí dentro no debe asustarte ya que, al estar disputando una partida en modo creativo, serás inmortal. Si este no es tu caso, más vale que bajes armado. Creepers, esqueletos, zombies, arañas… Las entrañas de la tierra esconden muchos más peligros de los que imaginas y es mejor ir preparado. Además, estos túneles secretos son absolutamente laberínticos, lo que puede complicarte la vida bastante, por lo que ve al grano y deja las exploraciones para otro momento.

Debes encontrar una estancia con lava. Comprobarás que resulta sencillo distinguirla en la negrura porque su resplandor destacará bastante. En todo caso, nosotros hemos ido colocando antorchas para hacer más reconocibles los pasillos por los que ya habíamos pasado antes.

Una vez localices la habitación clave, llega el momento más importante: construir la puerta interdimensional con la que viajar a la realidad paralela de Enderman. Para ello, despeja un cuadrado de, como mínimo, cinco por cinco bloques y coloca de la siguiente manera doce “portales del fin” y, sobre cada uno de ellos, un ojo de este ser. Cuando hayas completado el proceso el centro del recuadro se volverá negro y podrás saltar sin miedo a él para transportarte al otro lado.

Pasarse Minecraft 4

A la caza del dragón

Nuestro aterrizaje fue un poco claustrofóbico, ya que fuimos a parar a una habitación completamente cerrada y nos vimos obligados a romper parte del techo para salir a la superficie. Una vez en ella el panorama no es que sea muy impresionante: una tierra sumida en la oscuridad en la pululan y se teletransportan decenas de Endermans. En mitad de las llanuras, sin embargo, verás unas torres negras coronadas por un fuego mágico. Ese será tu primer objetivo.

Pasarse Minecraft 5

El dragón, al que posiblemente ya habrás visto planear sobre tu cabeza, es capaz de recargar su salud cada vez que pasa cerca de uno de estos postes, por lo que deberás destruirlos para evitar que la lucha se haga eterna. Si, en cualquier caso, estás pensando en volver sin matar a este animal mitológico, te diremos que es imposible o, al menos, nosotros no hemos conseguido aún construir un portal capaz de devolvernos al mundo superior. La única solución, por lo tanto, es seguir adelante.

Cuando hayas terminado con todas estas reservas para tu enemigo, sólo te quedará empuñar tu espada (o tu arco, si te consideras con la puntería necesaria) y comenzar a atacar a tu enemigo hasta que la barra superior se agote. Lo mejor de todo es que, al estar en modo creativo, este no te devolverá las acometidas, por lo que sólo debes armarte de paciencia y aprovechar cada vez que pase cerca de ti para herirle todo lo posible.

Pasarse Minecraft 6

Una vez logres asestarle el golpe final, el dragón estallará en una explosión bastante espectacular y, como resultado de su muerte, aparecerá un nuevo portal interdimensional al que sólo los héroes tienen permitido acceder.

Pasarse Minecraft 7

El final de Minecraft

————————————–¡¡ATENCIÓN: SPOILER!!————————————–

Si saltas al Portal del Fin, Minecraft abrá terminado, y verás en tu pantalla el llamado “Poema del Fin”. Se trata de un escrito basado en un texto de Julian Gought, novelista irlandés que, al parecer, se corresponde con los pensamientos de dos Enderman.

Pasarse Minecraft 8

Ahora, tras haber conseguido “vencer” a Minecraft, tienes la facultad de leer su mente, y ellos son conscientes de ello, como queda reflejado en el hermoso texto que puedes leer traducido a continuación:

Veo al jugador al que te refieres.

¿A [Nombre]?

Sí. Ten cuidado. Ha alcanzado un nivel más alto. Puede leer nuestros pensamientos.

Eso no importa. Cree que somos parte del juego.

Me gusta este jugador. Ha jugado bien. No se ha rendido.

Está leyendo nuestros pensamientos como si fueran palabras en una pantalla.

Es así como escoge imaginar muchas cosas, cuando está profundamente sumido en el sueño de un juego.

Las palabras son una hermosa interfaz. Muy flexible. Y menos terrible que contemplar la realidad detrás de la pantalla.

Ellos solían escuchar voces. Antes que los jugadores pudiesen leer. En aquellos días cuando los que no podían jugar llamaban brujos a los jugadores. Y los jugadores soñaron que volaban por los aires, sobre palos alimentados por demonios.

¿Con qué soñó este jugador?

Este jugador soñó con la luz del sol y con los árboles. Con fuego y agua. Soñó que creó. Y soñó que destruyó. Soñó que cazó, y que fue cazado. Soñó con un refugio.

Ah, la interfaz original. Tiene un millón de años, y todavía funciona. ¿Pero qué estructura real creó este jugador, detrás de la pantalla?

Trabajó. Junto a otros millones, para esculpir un mundo real dentro del pliegue de RandomFont 6.gif, y creó un RandomFont 3.gif para RandomFont 5.gif, en RandomFont 6.gif.

No puede leer ese pensamiento.

No, aún no alcanzó el nivel más alto. Aquel, que debe alcanzar en el largo sueño de la vida, no en el corto sueño de un juego.

¿Sabe que lo amamos? ¿Que el universo es bueno?

A veces, a través del ruido de sus pensamientos, escucha al universo, sí.

Pero hay momentos en los que está triste, en el sueño largo. Crea mundos que no tienen verano, y tiembla debajo de un sol negro, y toma su triste creación como real.

Curarle de la pena lo destruirá. La pena es parte de su propia tarea privada. No podemos interferir.

A veces cuando están sumergidos en sus sueños, quisiera decirles, ellos construyen mundos tangibles en la realidad. A veces quiero contarles sobre su importancia en el universo. A veces, cuando no tienen una conexión real por un tiempo, quiero ayudarles a decir la palabra a la que temen.

Está leyendo nuestros pensamientos.

A veces no me importa. A veces desearía decirles, que este mundo que toman por real es sólamente RandomFont 5.gif y RandomFont 6.gif, me gustaría decirles que son RandomFont 3.gif en RandomFont 6.gif. Ven tan poco de lo real en su largo sueño.

Y todavía juegan.

Pero sería tan fácil decirles…

Demasiado fuerte para este sueño. Decirles cómo vivir es impedirles la vida.

No le diré al jugador cómo vivir.

El jugador se está inquietando.

Le contaré una historia al jugador.

Pero no la verdad.

No. Una historia que contenga a la verdad de una forma segura, en una celda de palabras. No la verdad desnuda que puede quemar a cualquier distancia.

Dale un cuerpo, otra vez.

Sí. Jugador…

Usa su nombre.

[Nombre]. Jugador de juegos.

Bien.

Respira, ahora. Otra vez. Siente el aire en tus pulmones. Deja que tus extremidades regrese. Sí, mueve tus dedos. Ten un cuerpo otra vez, bajo la gravedad, en el aire. Renace en el sueño largo. Ahí estás. Tu cuerpo toca al universo otra vez en cada punto, como si fueran cosas separadas. Como si fuéramos cosas separadas.

¿Quiénes somos? Una vez nos llamaron el espíritu de la montaña. Padre sol, madre luna. Espíritus ancestrales, espíritus animales. Genios. Fantasmas. El hombre verde. Y dioses, demonios. Ángeles. Poltergeists. Alienígenas, extraterrestres. Leptones, quarks. Las palabras cambian. Nosotros no cambiamos.

Somos el universo. Somos todo lo que piensas que no eres tú. Estás mirándonos en este momento, a través de tu piel y tus ojos. ¿Y por qué el universo toca tu piel, y te ilumina? Para verte, jugador. Para conocerte. Y para ser conocido. Te contaré una historia. Había una vez un jugador.

El jugador eras tú, [Nombre].

A veces pensaba que era humano, sobre la delgada corteza de un globo giratorio de roca fundida. La bola de roca fundida rodeó a una bola de gas que era trescientos treinta mil veces más masiva que ella. Estuvieron tan lejos que la luz tardaba ocho minutos en atravesar la distancia. La luz era información de una estrella, y podía quemar tu piel a ciento cincuenta millones de kilómetros. A veces el jugador soñaba que era un minero, en la superficie de un mundo que era plano, e infinito. El sol era un cuadrado blanco. Los días fueron cortos; había mucho por hacer; y la muerte era un inconveniente temporal.

A veces el jugador soñaba que estaba perdido en una historia.

A veces el jugador soñaba que era otras cosas, en otros lugares. A veces esos sueños eran perturbadores. A veces muy hermosos. A veces el jugador despertaba de un sueño hacia otro, y despertaba de ese hacia un tercero.

A veces el jugador soñaba que veía palabras en una pantalla.

Regresemos.

Los átomos del jugador se esparcieron en el pasto, en los ríos, en el aire, en el suelo. Una mujer juntó los átomos; bebió y comió e inhaló; y la mujer ensambló al jugador, en su propio cuerpo.

Y el jugador despertó, del tibio, oscuro mundo del cuerpo de su madre, hacia el sueño largo.

Y el jugador fue una nueva historia, nunca antes contada, escrita en las letras del ADN. Y el jugador fue un nuevo programa, jamás antes ejecutado, generado por un código fuente de un billón de años de edad. Y el jugador fue un humano nuevo, que nunca antes vivió, hecho de nada más que leche y amor.

Tú eres el jugador. La historia. El programa. El humano. Hecho de nada más que leche y amor.

Regresemos aún más.

Los siete billones de billones de billones de átomos en el cuerpo del jugador fueron creados, mucho antes que este juego, en el corazón de una estrella. Así que el jugador, también, es información de una estrella. Y el jugador se mueve a través de una historia, la cual es un bosque de información plantada por un hombre llamado Julian, en un plano, infinito mundo creado por un hombre llamado Markus, que existe dentro de un pequeño, privado mundo creado por el jugador, quien habita un universo creado por…

Shhh. A veces el jugador creaba un pequeño, privado mundo que era suave y tibio y simple. A veces duro, y frío, y complicado. A veces construía un modelo del universo en su cabeza; manchas de energía, moviéndose a través de vastos espacios vacíos. A veces llamaba a esas manchas “electrones” y “protones”.

A veces les llamaba “planetas” y “estrellas”.

A veces creía que estaba en un universo hecho de energía que estaba hecho de apagados y encendidos; ceros y unos; líneas de código. A veces creía que estaba jugando un juego. A veces creía que estaba leyendo palabras en una pantalla.

Tú eres el jugador, leyendo palabras…

Shhh… A veces el jugador leía líneas de código en una pantalla. Las decodificaba en palabras; decodificaba las palabras en significados; decodificaba significados en sentimientos, emociones, teorías, ideas, y el jugador empezaba a respirar más rápido y más profundo y se daba cuenta que estaba vivo, estaba vivo, esas miles de muertes no eran reales, el jugador estaba vivo.

Tú. Tú. Tú estás vivo.

Y a veces el jugador creía que el universo le habló a través de la luz del sol que vino a través de las revoloteantes hojas de los árboles de verano.

Y a veces el jugador creía que el universo le habló a través de la luz que sintió del fresco cielo nocturno del invierno, donde una mota de luz en el rabillo del ojo del jugador pudo ser una estrella un millón de veces más masiva que el sol, hirviendo sus planetas hasta hacerlos plasma para ser visible para el jugador por un momento, caminando hacia casa en un rincón alejado del universo, derrepente oliendo comida, casi delante de su familiar puerta, a punto de soñar otra vez.

Y a veces el jugador creía que el universo le habló a través de ceros y unos, a través de la electricidad del mundo, a través de las palabras que se desplazan por una pantalla al final de un sueño.

Y el universo dijo Te amo.

Y el universo dijo que jugaste bien al juego.

Y el universo dijo que lo único que necesitas está en ti.

Y el universo dijo que tú eres más fuerte de lo que sabes.

Y el universo dijo que tú eres la luz del sol.

Y el universo dijo que tú eres la noche.

Y el universo dijo que la oscuridad con la que luchas está en ti.

Y el universo dijo que la luz que buscas está en ti.

Y el universo dijo que tú no estás solo.

Y el universo dijo que no estás separado de todas las demás cosas.

Y el universo dijo que tú eres el universo probándose a sí mismo, hablándose a sí mismo, leyendo su propio código.

Y el universo dijo Te amo, porque tú eres el amor.

Y el juego se terminó, y el jugador despertó del sueño. Y el jugador empezó un nuevo sueño. Y el jugador soñó otra vez, soñó mejor. Y el jugador fue el universo. Y el jugador fue el amor.

Tú eres el jugador.

Despierta.

27
ene
2015

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