Gracias a la notoria popularidad que las cámaras digitales han sabido ganarse en los últimos años, el hermoso arte de la fotografía está al alcance de cualquiera. Aunque, por supuesto, lo dicho es algo bastante relativo, dado que no toda persona será capaz de manipular el dispositivo de manera que los resultados resulten perfectos y desprovistos de errores.

Asimismo, la velocidad del avance en materia de edición fotográfica ha aumentado vertiginosamente, gracias en parte a la aparición de numerosos programas informáticos dedicados a este propósito.

Con ellos, los errores antes mencionados pueden ser fácilmente eliminados al tiempo que todos los defectos originados en el momento de la captura pueden desaparecer con el toque de una varita mágica digital. Así, es muy posible retocar cualquier imagen para obtener verdaderas obras de arte.

Por supuesto, aquí también entran en juego las competencias del usuario y sus capacidades para sacarle el máximo provecho a las herramientas que dispone. Pero, por otra parte, los propios instrumentos pueden también convertirse en aliados u obstáculos a la hora de lograr buenos resultados. Es por ello que dar con el programa adecuado es lo ideal.

Entonces, la pregunta resulta obvia: ¿ cuál es el editor de imágenes que te conviene? ¿Es Adobe Photoshop, el poderoso e indiscutido rey de la edición? ¿O tal vez te convenga probar con otras alternativas, más asequibles y sencillas, como en el caso de Photoscape? Si bien las respuestas son múltiples, hoy compararemos estos dos editores que servirán de muestra para dos grupos totalmente opuestos dentro de este campo de trabajo.

Interfaz

Dicen que las cosas entran por los ojos y en nuestra sociedad netamente visual, dominada por anuncios publicitarios y videos de Internet, tal aseveración cobra una nueva dimensión. Es por ello que la plataforma donde editaremos nuestras imágenes es de suma importancia, no solo porque ella nos presentará todas las herramientas de trabajo sino que será el espacio en donde deberemos “acomodarnos” para realizar nuestras tareas.

En tal sentido, Photoscape se muestra como el más asequible de las dos alternativas propuestas. Desde el momento en que el programa se abre, el usuario se encuentra con una pantalla de bienvenida limpia y ordenada. Aquí, el foco central se encuentra en unos íconos dispuestos en forma circular, los cuales brindarán acceso a los diferentes módulos con los que se encarará cada actividad.

De este modo, Photoscape divide su espacio de trabajo en herramientas más o menos específicas (como el editor, que se divide en el editor propiamente dicho y aquel que trabaja por lotes) y en acciones bien definidas (como la utilidad para realizar GIF animados). En total son 13 apartados que discutiremos más adelante.

Al acceder a cada una de sus opciones, todos los módulos de Photoscape nos mostrarán opciones pertinentes a la tarea a realizar al tiempo que relegarán las no relacionadas a otros sectores del software.

Por su parte, Adobe Photoshop no ha variado su interfaz en los últimos años. Ello quiere decir que aún nos encontraremos con un lienzo en el centro de la pantalla rodeado por una serie de módulos personalizables que el usuario acomodará de acuerdo a su gusto.

De ese modo, hallaremos la barra de herramientas y la de opciones así como la ventana de capas y de historia, que si bien pueden ser ocultados probablemente ningún usuario reniegue de ellos. Asimismo, Adobe Photoshop ofrece diferentes espacios de trabajo predeterminados que presentarán las herramientas más apropiadas para el tipo de tarea a realizar.

Aunque tal inclusión resulte muy interesante, este programa no deja de resultar poco amigable, dado que los usuarios deberemos navegar interminables menús y submenús para encontrar los ajustes deseados. Obviamente, tal disposición tiene que ver con la complejidad de Adobe Photoshop, la cual es ampliamente mayor a la de Photoscape.

Características

Por supuesto, existen otros factores de consideración a la hora de dar un veredicto acerca de estos dos programas. Y aunque la interfaz sea uno de los indicadores importantes, puede decirse que no es el de mayor peso. Por ello, es menester que comencemos a discutir qué tienen para ofrecer estas dos propuestas y cuáles son las tareas para las que fueron diseñados.

En tal sentido, resulta claro que quien lleva las de ganar es Adobe Photoshop. Pero si hemos de ser justos hay que remarcar que la diferencia en términos de potencia solo será notada por los verdaderos profesionales de la edición fotográfica.

Ello es así porque Photoscape no tiene nada que envidiarle al gigante de Adobe, ya que su galería de herramientas y efectos es casi tan numerosa como la de aquel y la misma servirá de mil maravillas a los usuarios novatos e intermedios.

En primer lugar, detengamos a apreciar el antes y el después que ha marcado el sistema de capas dentro del campo de la edición. Sin él, no existirían muchas de las posibilidades que hoy resultan de la manipulación de este tipo de software. De este modo, Adobe Photoshop cuenta con la primer gran ventaja sobre Photoscape: la presencia de capas permite la generación de proyectos más ricos y detallados que en la alternativa gratuita simplemente no son posibles.

Obviamente, la comparación no se agota allí. Si ponemos a Adobe Photoshop frente al módulo de edición de Photoscape, veremos que ambos presentan ciertos puntos en común. Así, ambos programas incluyen opciones para el ajuste de los niveles de exposición, el contraste, las curvas de color, de luminancia y de saturación, el brillo y otros parámetros de la imagen.

Asimismo, ambas alternativas poseen herramientas de dibujo vectorial para el trazado de líneas y figuras geométricas así como también ponen elementos para la inserción de textos a disposición del usuarios.

Las coincidencias no terminan en este punto. Tanto Adobe Photoshop como Photoscape poseen una amplia e interesante galería de efectos y filtros personalizables que modificarán en mayor o en menor medida la apariencia del proyecto trabajado. De esta manera, no faltan los clásicos ajustes de ruido, distorsión, relieve y otros que se asemejan a técnicas de dibujo artístico.

Por supuesto, tales coincidencias se relativizan cuando analizamos la profundidad con que cada uno de estas opciones y efectos pueden ser aplicados. En tal respecto, y si bien Photoscape da lugar al usuario para que defina ciertos parámetros numéricos de cada uno de los cambios que ha de insertar, el nivel de personalización de Adobe Photoshop excede largamente las posibilidades básicas.

De ese modo, la herramienta de Adobe permite definir manualmente cada uno de los detalles que componen cada filtro y efecto, lo que a posteriori resulta en ediciones fotográficas pormenorizadas. Por el contrario, los ajustes de Photoscape son aplicados en su mayoría mediante un solo clic en la opción correspondiente.

Tal procedimiento permite que los usuarios del editor de imágenes gratuito automaticen enormemente la corrección de problemas comunes como ojos rojos, sub o sobreexposición, el contraste insuficiente o la escasa iluminación.

Pero más allá de las herramientas presentes en ambas aplicaciones, existen numerosas diferencias entre las funciones disponibles en Adobe Photoshop y Photoscape.

En el primero, muchas de ellas se abocan a proveer a los usuarios avanzados con todo lo que necesitan para que sus creaciones posean una apariencia profesional. De este modo, disfrutaremos de la creación de imágenes de alto rango dinámico (HDR), la utilización de filtros y objetos inteligentes, la disposición de instrumentos de selección precisos y el uso de las últimas tecnologías para el tratamiento de las imágenes, entre una infinidad de probabilidades.

Mientras tanto, Photoscape compensa la naturaleza más básica de su editor con la adición de una serie de interesantes módulos para llevar a cabo otro tipo de tareas con las fotografías. Así, encontraremos áreas dedicadas específicamente a la creación de collages, la conversión de ficheros RAW en JPEG, la captura de lo que sucede en pantalla, la organización de la carpeta de imágenes y la generación de murales.

Vistos de esta manera, ambos programas poseen características muy dispares que ofrecer a los usuarios. Innegablemente, ello tiene que ver con los públicos y las tareas para los que fueron diseñados. Mientras que Photoshop se presenta como una opción para que fotógrafos y profesionales de la edición realicen cambios avanzados y detallistas sobre sus obras.

Por su parte, Photoscape se centra en la simpleza de sus procedimientos para atraer a los usuarios casuales que deseen retocar mínimamente sus imágenes sin morir en el intento.  De todos modos y pese a estas justificaciones , queda claro que Adobe Photoshop lleva la delantera en cuanto a cantidad de funciones, profundidad de personalización y soporte de nuevas tecnologías.

Rendimiento

En este apartado evaluaremos la capacidad de trabajo y respuesta de cada una de las alternativas, una cuestión que escapa del número de herramientas presente en cada una de ellas. Si hemos de establecer una analogía, esto podría verse como un equipo de fútbol: si bien un plantel puede tener a todas las estrellas, lo que realmente importa es su funcionamiento colectivo.

Así, uno de los primeros datos que se desprenden de las pruebas que hemos realizado es la velocidad de carga y el uso de memoria por parte de Adobe Photoshop y Photoscape. En tal sentido, el segundo ha presentado los resultados más favorables, ya que solo toma un par de segundos para que su interfaz esté lista para trabajar al tiempo que la cantidad de memoria utilizada por el mismo al momento del inicio ronda los 70 MB.

Por el contrario, Adobe Photoshop duplica tales números, tanto en el momento de la apertura de su plataforma como en la cantidad de memoria RAM utilizada en el momento cero (es decir, desde el momento en que el usuario abre el programa).

Además, se nota un marcado contraste entre la capacidad de respuesta de uno y otro programa. Mientras que Adobe Photoshop puede tomar hasta algunos minutos en realizar ciertas acciones avanzadas, todos los ajustes de Photoscape son prácticamente instantáneos. Por supuesto, hay que hacer una enorme salvedad: los ajustes de Photoshop son mucho más detallados y pormenorizados.

Asimismo, la diferencia entre los requerimientos del sistema para uno y otro programa ofrecen una contraste abismal. Mientras que Adobe Photoshop necesitará un ordenador potente con al menos 1GB tanto de RAM como de espacio en disco, 256 MB de VRAM y soporte gráfico para Shader Model 3,0 y OpenGL 2.0, Photoscape se muestra mucho más modesto.

De hecho, la alternativa gratuita funcionará con 128 MB de RAM y unos 25 MB de espacio en disco, así como también será soportado por versiones antiguas de Windows hasta la versión 98 (aunque en este caso necesitarás la edición 3.4 o previa de este editor gráfico).

Conclusiones

Si bien hemos examinado tres de los puntos más importantes en lo referente a Adobe Photoshop y Photoscape, hay algunas otras cuestiones que solo nombraremos pero que vale la pena tener en cuenta a la hora de decidir entre uno y otro.

Antes que nada, el usuario ha de preguntarse para qué busca un editor de imágenes. Tal pregunta es esencial para enfocar la búsqueda entre la gran cantidad de aplicaciones disponibles.

En ese sentido, aplicaciones complejas y de grandes prestaciones como Adobe Photoshop solo son recomendables para profesionales del campo o personas que deseen iniciarse en el mismo para continuar una carrera. Por el contrario, Photoscape y otras alternativas similares son más que suficientes para aquellos que solo busquen un puñado de opciones comunes y potentes que se apliquen fácilmente.

Ello nos lleva a otro de los puntos a discutir: el precio. Tal tema no es menor, ya que la distancia que separa a ambas opciones es abismal. Mientras que el paquete de Adobe Photoshop cuesta unos $700 dólares, Photoscape es gratuito.

Tal vez esa brecha sea suficiente para ilustrar el largo camino que separa a uno y otro software y sea una de las razones más poderosas para disuadir a usuarios que se sientan aventureros, aún cuando Photoshop exceda largamente sus necesidades.

De todos modos, y para dar cierre a este artículo, dejemos bien en claro una cuestión que se presentó implícitamente en varias oportunidades a lo largo del texto. La comparación entre Adobe Photoshop y Photoscape pareciera ser absurda debido a la enorme disparidad existente entre ellos.

Sin embargo, este paralelo no es ocioso, sino que sirve para ilustrar los extremos del diverso mercado de los editores de imágenes. Con suerte, este artículo servirá para mostrar el monumental contraste entre una y otra aplicación y ayudará a que los usuarios se den cuenta que elegir Photoshop para tal tarea no es obligatorio sino el resultado de un análisis a conciencia sobre el poder de las aplicaciones y cuanto de él realmente necesitamos.

17
mar
2012

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