Hacer una comparación de programas de edición de audio (una definición que usaré libremente, aun cuando prefiera la sigla inglesa DAW) es como discutir de política, de religión o de fútbol: no solo encierra sus enormes dificultades sino que, sin importar los resultados a los que uno llegue, siempre habrá quien esté completamente en desacuerdo. Pero, qué más da, no hay nada más lindo que los debates.

En esta ocasión he decidido poner frente a frente a tres opciones bastante populares en lo que respecta al trabajo con audio. Por un lado, Pro Tools, conocido también como el “estándar de la industria musical”; por otro lado, Cubase, el aspirante al trono que crece edición tras edición; y finalmente, Adobe Audition, el amigable de la lista. ¿Cuál de ellos es mejor? Estamos a punto de descubrirlo en esta nueva comparativa. Veamos ahora qué tiene cada uno de ellos para ofrecernos.

Interfaz

Si se tiene en cuenta que el trabajo de edición en cualquier campo toma un tiempo considerable, no quedan lugar a dudas acerca de la importancia de una buena interfaz. Es que un buen programa no solo tiene que tener opciones potentes que satisfagan nuestras necesidades, sino que tiene que presentarlas en un paquete tan atractivo como funcional, que nos haga sentir cómodos durante las largas horas que pasaremos con él.

En tal sentido, los programas que aquí presentamos se parecen mucho entre sí. Es que, más allá de algunos detalles visuales, todos muestran una cara muy similar en donde predomina el mezclador multipista en el centro, los controles para cada canal, la galería de sonidos y efectos del proyecto a la izquierda y los controles de reproducción bien visibles.

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Como en muchos programas de edición, las mínimas diferencias pueden resultar fundamentales para los usuarios de cada uno, pero ello no deja de ser el criterio de cada uno. Así, las preferencias en términos de interfaz correrán por cuenta de quien use una alternativa o la otra, dado que los componentes esenciales se parecen en demasía.

Tal vez esta homogeneidad en términos de apariencia, organización de módulos y orden de menús responde a que las tres opciones aquí presentadas cuentan con una larga trayectoria tras de sí y que, en mayor o menor medida, han ayudado a forjar el panorama de la edición de audio actual. Es cierto, Pro Tools ya era considerado como un peso pesado a mediados de los 90, lo cual también puede servir para explicar porqué todos se parecen al mismo.

Funciones

He aquí el verdadero meollo de la cuestión. Habiendo quedado claro que las diferencias en la interfaz serán resueltas por quien utilice los programas, las funciones, los instrumentos y las opciones de cada una de las alternativas serán fundamentales para decantarse por la una o por la otra. Es por ello que nos detendremos un poco más en este apartado.

En primer lugar, hablemos un poco de Pro Tools, la que para muchos es la herramienta de edición y grabación de audio por definición. Pero en tal respecto cabe hacer una salvedad muy importante: dada la existencia de más de una versión de este programa, al hablar de “la herramienta que usan los profesionales” siempre se está mencionando a la versión HD.

Así, quien quiera realmente la potencia que se utiliza en las grandes ligas, tendrá que pasar de largo ante las versiones LE y M-Powered. De este modo, Pro Tools HD te brindará una calidad de grabación sorprendente con una latencia cercana a cero, podrás trabajar con sonido envolvente de hasta 7.1, tendrás la oportunidad de administrar hasta un millar de pistas de audio e incluso podrás cargar sesiones completas en la memoria RAM.

Eso sí, para que todo esto esté al alcance de tu mano tendrás que contar con hardware específico (que excede la mera repotenciación de tu ordenador), por lo que deberás disponer de un sistema que funciones con HDX DSP. De disponer del mismo, entonces disfrutarás del que probablemente sea el secuenciador más estable del mercado, que te proveerá un control único en las grabaciones y que te brindará todo el poder de los complementos AAX, elementos que te proveerán de una paridad sonora única a la hora de compartir sesiones entre sistemas DSP y los propios de Pro Tools.

En pocas palabras, Pro Tools es la alternativa ideal para ingenieros de sonido que trabajan exclusiva y profesionalmente en la edición de audio. Es que, de otro modo, la inversión que representa contar con esta herramienta, así como la enorme curva de aprendizaje a atravesar no se justifica en lo más mínimo.

Por su parte, Cubase es una herramienta que fue creciendo con el paso de los años para llegar al punto en el que se encuentra actualmente: un serio competidor para Pro Tools. Incluso hay muchos que ya han comenzado a migrar a la plataforma de Steinberg, algo que les significa algunas ventajas (especialmente en lo que se refiere a los VST, que fueron inventados por la propia compañía que desarrolla el programa).

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Cubase hace gala de algunas de las mejores opciones de edición y mezcla MIDI del mercado, algo que no debería sorprender si se conocen sus inicios como plataforma de edición para tal formato. Asimismo, este programa cuenta con uno de los soportes más extensos en lo que se refiere a plugins de audio, lo que lo hace perfecto para los amantes de los gadgets y de la extrema personalización.

Tal vez la limitación de Cubase tenga que ver con la generación de nuevas pistas, la cual es mucho más restringida que en otras opciones. Además, la presencia de tantos VST desde el primer momento puede resultar contraproducente en manos inexpertas, que pueden llegar a arruinar los sonidos con distorsión por superposición de los mismos.

Sin embargo, Cubase es una alternativa muy potente, totalmente recomendable para la mezcla de diferentes pistas así como para la realización de transmisiones. En cierto sentido, las mismas personas que encuentran su alternativa ideal en Pro Tools pueden utilizar esta opción sin problemas, con la ventaja adicional que no necesitarán un hardware específico para correrlo. Es más, me atrevo a decir que si Cubase no es más utilizado en el ámbito profesional y se circunscribe más a los usuarios domésticos se debe más a una resistencia al cambio que a una verdadera desventaja frente a Pro Tools.

Por último, tenemos a Adobe Audition, la opción más doméstica y “sencilla” entre las tres. Habiendo heredado muchas de las funciones e instrumentos de Cool Edit Pro, la opción de Adobe tiene a su favor que cuenta con una forma de trabajo mucho más directa e intuitiva que la de los anteriores alternativas. Obviamente, ello repercute en su potencia, notablemente limitada frente a las dos aplicaciones presentadas arriba.

En realidad, Adobe Audition fue mutando para dejar de ser entendida como una aplicación independiente para acercarse más y más a la noción de herramienta de apoyo al resto de la suite creativa de Adobe. En tal sentido, las ventajas son obvias, especialmente en lo que refiere a la integración entre este software y el resto de los componentes del paquete.

Asimismo, la última versión de esta plataforma ofrece la posibilidad de grabar en resoluciones de 24 y 32 bits, brinda nuevos efectos así como soporte para VST3, permite trabajar a partir de plantillas de edición y posibilita la aplicación de cambios en los parámetros de sonido en tiempo real. De todos modos, nada de ellos alcanza para hacerle sombra a Pro Tools y a Cubase y, en definitiva, me hace sentir como si su inclusión aquí no fuera más un intento por brindar un alternativa de edición a los principiantes.

Conclusiones

Entiendo que la comparación dista de ser exhaustiva, pero creo que es suficiente como para pintar un panorama orientador. Es que esta breve reseña permite hacer una división a grandes rasgos de estas tres alternativas. En tal sentido, Pro Tools y Cubase aparecen como las opciones más profesionales y completas, pero también las más complejas y la que más aprendizaje requerirán de tu parte.

Por otro lado, Adobe Audition puede no ser tan potente ni contar con tantos instrumentos, pero es la alternativa ideal para usuarios que estén dando sus primeros pasos en la edición de audio (o que estén trabajando en el área de sonido de un proyecto audiovisual más grande). Sucede que este programa es algo más superficial que los otros dos, pero como plataforma de grabación casera es realmente insuperable.

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Por último (y aunque no vaya a entrar en detalles en este aspecto), cabe mencionar que si la complejidad de Cubase y Pro Tools no te quitan las ganas de trabajar con ellos, tal vez su precio sí lo haga. Es que ambas aplicaciones son realmente muy costosas y, en el caso de Pro Tools, hasta tendrás que adquirir un hardware extra para que el programa funcione. Es por ello que estas opciones solo son recomendables para personas que se dedican a la edición de sonido de forma profesional o para aquellos que busquen grabar su música de la mejor manera y sin importar el costo.

En definitiva, lo importante es encontrar la plataforma que se adecúe a tus necesidades, a tus habilidades y a tu presupuesto, por lo que la sugerencia es la de siempre: prueba los programas, averigua más datos e infórmate lo más que puedas para que decisión final sea la correcta.

17
jul
2012

Programas Recomendados

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icono programaPro Tools 10 Descargar
icono programaAdobe Audition CS5 Descargar

Un pensamiento en “Pro Tools, Cubase o Adobe Audition: ¿cuál es el mejor programa de edición de audio?

  1. Wilson

    Excelente reseña!! Muy orientadora.
    Tengo el Cubase en versión LE si no me equivoco, el cual me vino con una pedalera Zoom de guitarra. Y tenía mis dudas sobre cual de estos tres era el más indicado para un trabajo doméstico pero poderoso. Me decanto por tener tanto el Cubase como el Adobe Audition en mi PC.

    De paso te consulto, que hay acerca del Cool Edit y el Sony SoundForge?

    Muchas gracias,
    Saludos

    Responder

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